OPINIÓN TELEVISIÓN

¿Quién no conoce a Homero Simpson?

Un día como hoy pero de 1956 nacía el icónico Homero Simpson, según lo indica su licencia de conducir en el episodio 16 de la cuarta temporada de la serie. Y, si bien hace años que inició el debate acerca de la “muerte” de la tira creada por Matt Groening, el legado que dejó Los Simpson en la cultura pop del mundo es innegable.

Memes, imágenes icónicas, frases memorables, referencias, dichos, una intro reconocida mundialmente. Con 33 temporadas en su haber, la serie de Homero, Marge, Bart, Lisa y Maggie se consolidó como la producción animada más longeva de la historia de la televisión estadounidense.

Es sabido que, en un comienzo, la trama de Los Simpson se centraba en el personaje de Bart (figura rica en sentidos y representaciones) y sus travesuras; pero luego, el foco de la historia se corrió hacia su padre, Homero. Se cree que fue gracias a esta decisión que la producción logró tener tal éxito.

Lejos de idolatrarlo pero con la intención de analizar su figura – sin dudas icónica – y la marca que ésta dejó y dejará en la cultura pop del mundo, intentaremos indagar en el personaje creado por Groening en 1989 sin más justificación que la siguiente pregunta: ¿quién no conoce a Homero Simpson?


HOMERO PADRE

“Es un perdedor, un adefesio, es… Un Simpson”, dice Homero en el primer episodio de la serie sobre “Ayudante de Santa”, su perro. En este debut histórico aprendemos muchas cuestiones que se mantendrán vigentes hasta el presente, tales como la situación económica de la familia Simpson, el alcoholismo de Homero y su rol paternal.

Homero como padre deja mucho que desear: suele ser egoísta, desinteresado, violento, irresponsable y despistado. Sin embargo, existen capítulos en los que intenta redimirse y corregir esa imagen de “padre vago” para ser un buen ejemplo para Bart, Lisa y Maggie.

En el final del episodio “Perdimos a nuestra Lisa” (“Lost our Lisa” en inglés), luego de que ésta le haya mentido a su padre para ir al museo a ver una exhibición, Homero la encuentra y la lleva con él cuando el lugar ya había cerrado. Éste no sólo triunfa su exhaustiva búsqueda y en cierto modo logra “salvarla”, sino que también le enseña una lección.


«Los riesgos estúpidos son los que hacen que la vida valga la pena. Ahora tu madre, ella es del tipo estable y eso está bien en pequeñas dosis, pero yo soy un tomador de riesgos. ¡Por eso tengo tantas aventuras!»,

le dice Homero a Lisa en «Perdimos a nuestra Lisa».

El episodio “Y con Maggie son tres” (“Do it for her” en inglés) es tal vez uno de los más recordados por el gran contenido emocional que transmite la familia amarilla a través de la pantalla. Hasta este momento, creemos que Maggie es la “olvidada” de la familia: nunca la tienen en cuenta, olvidan su nombre y tampoco tienen fotos de ella. Sin embargo, hacia el final del capítulo conocemos el verdadero amor que tiene Homero hacia la más joven de sus hijas.

La relación entre Homero y Bart merece un capítulo aparte. Todos reconocemos la frase “Pequeño demonio” y la forma en la que Homero estrangula a su único hijo varón en la mayoría de los capítulos con total normalidad.

El episodio en el que Bart se emancipa de su familia; el que elige intercambiar su identidad con un gemelo idéntico a él; o el que le causa una condición médica a Homero para que sea funcional a su tira cómica, son solo algunos ejemplos del desapego del personaje con su familia.  

Tampoco debemos olvidar de que, en la – muy pobre – película de Los Simpson, Bart se distancia de su padre para crear un vínculo con Ned Flanders, su vecino. En él, el niño encontró cariño y aceptación, algo que jamás había vivenciado antes. Sin embargo, al final de los relatos, Bart siempre regresa con su familia.


HOMERO HIJO

La historia de Homero como hijo tiene dos vértices claramente definidos: el que involucra la relación con su padre, Abraham, y el que tiene que ver con su – abandónica – madre, Mona. Esto no sólo lo conocemos gracias al presente de la historia de la serie, sino que también a los traumáticos recuerdos que tiene Homero de su niñez.

Primeramente, Abraham o Abe (el abuelo Simpson) no es querido por su familia; generalmente es despreciado y marginado por su condición de adulto mayor. “Los guionistas aprovechan su presencia en la serie para retratar, a través de chistes sarcásticos y crueles, el maltrato general y la exclusión social que reciben los componentes de la tercera edad o adultos mayores, en el mundo occidental”, manifiestan desde WikiSimpson.

Los momentos en los que se muestra el amor entre Homero y su padre son muy escasos, casi nulos. Ciertamente su personaje tiene un drama que resolver con su niñez y esto tiene que ver con el abandono de su madre.

En primera instancia, porque Homero siempre creyó que ella había muerto (esto fue lo que le contó su padre). Pero, una vez que la conoce, la herida no sana ya que ella sigue sin formar parte de su vida activamente y vive como fugitiva.

Mona, la madre de Homero, formaba parte del movimiento hippie que revolucionó los años 60’ los Estados Unidos. Ella, activista, se había visto involucrada en una intervención en el laboratorio de Montgomery Burns y, para proteger a su familia, decidió huir.

Tal vez lo más triste de esta historia de desencuentros entre madre e hijo es que, cuando Homero decide perdonarla por todo el mal que su progenitora le causó en su vida, la halla muerta frente a la chimenea de su casa. Luego de esto, no volvemos a ver a Mona en la tira.


HOMERO PATRIARCAL

El humor de Los Simpson es irreverente, irónico y crítico. Parte de ello tiene que ver con la reproducción exagerada de los estereotipos de los ciudadanos estadounidenses que representan sus personajes. En el caso de Homero, el estereotipo del padre de familia.

Homero además de ser padre e hijo, es esposo de Marge. Ella ocupa siempre un lugar secundario en el núcleo de la historia de la familia amarilla, muchas veces hasta insignificante. Lo mismo ocurre con las demás mujeres que forman parte de la tira: los personajes femeninos no llegan a representar siquiera la mitad de la cantidad de los masculinos.

Al igual que la de Homero, la figura de Marge reproduce un estereotipo: el del papel de madre trabajadora y devota, normalmente despreciada por sus hijos y cuyo marido no la escucha. Ella es ama de casa, casi no sale de su hogar (ni siquiera para llevar a sus hijos a la escuela, esto solo ocurre unas pocas veces) y los empleos en los que se involucra son siempre temporales.

Marge está siempre al pie del cañón. En cambio, Homero es el eterno padre/marido ausente. Si no está emborrachándose en la Taberna de Moe, está involucrándose en alguna locura irresponsable sin medir las consecuencias que ésta podría tener sobre su familia.


HOMERO TRABAJADOR

“Trabajo muy duro, como un esclavo… Paguenme dinero”, reza el “robot improvisado” que había dejado Homero como reemplazo cuando quiso salir de la planta nuclear, su lugar de trabajo. Si bien los empleos del protagonista de la serie fueron muchos, su puesto fijo siempre fue el de inspector de seguridad de la planta nuclear de Springfield.

Javier Cantera, presidente del Grupo BLC, ha utilizado al protagonista de Los Simpson como punto de partida de su último libro, El síndrome de Homer Simpson y otros perfiles psicológicos en la empresa. Cantera manifiesta: «Homero está en continuo bucle de insatisfacción laboral y de trastornos alimentarios asociados que provocan malestar a muchos trabajadores en la actualidad».

Desde el comienzo de la serie, Homero y Marge tienen problemas económicos y cada vez que deben costear un gasto extra, él debe rebuscarselas o conseguir otro empleo. Un claro ejemplo de esto es el episodio que dio origen a la icónica frase: “Plan dental, Lisa necesita frenos…”, en el que Homero hace una huelga para que les devuelvan el Plan Dental a él y sus colegas.

Sabemos que Homero no es feliz en su lugar de trabajo: éste, además de ser peligroso, es un ambiente de subordinación y hostilidad en el que él no es más que un componente de la máquina que maneja. Sin embargo, él sigue trabajando para poder dar sustento a su familia como ya analizamos en el episodio “Y con Maggie son tres”.


HOMERO VULNERABLE

Según el sitio cinéfilo IMDb, el mejor episodio de la historia de Los Simpson de acuerdo a sus fans es “El Enemigo de Homero” (“Homer’s Enemy” en inglés). La historia que se narra involucra a Frank Grimes, un profesional de la física nuclear, y su odio hacia Homero. No puede escucharlo, no puede verlo, le indigna su persona y lo declara su enemigo.

Existe un momento clave en este episodio – que destacan Jorge Pinarello y Cásper Uncal en El Sinso Podcast – en el que Homero se muestra tierno, vulnerable e inocente: cuando está esperando que Grimes vaya a comer a su casa ya que quiere ser su amigo y dejar atrás su enemistad.

Si bien Los Simpson puede ser una serie con cierto contenido adulto, humor irónico y crítico, el argumento social de la exitosa producción norteamericana es el que hizo que tantas generaciones se enamoraran del personaje de Homero.

¿Será que todas las desgracias que le ocurren a Homero justifican su forma de actuar como persona? ¿Es un mal padre porque el suyo lo fue con él? ¿Su trabajo y posición social son la causa de su alcoholismo? ¿Es, el verdadero Homero, ese hombre tierno, amoroso y vulnerable?

Aunque, como creen fervientemente los fans de la serie, los considerados «buenos episodios» de Los Simpson hayan quedado atrás, el legado que dejaron en nuestra historia seguirá marcando generaciones. Tal vez, solo tal vez, dejen de hacerlo cuando exista alguna persona de nuestra sociedad que no conozca a Homero Simpson.

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