CULTURA OPINIÓN

40 años después: desmenuzamos Peperina

Este mes se cumplen cuatro décadas de la presentación de “Peperina”. El cuarto disco de Serú Girán marcó un antes y un después en la historia de la banda. Este trabajo, sucesor del inolvidable “Bicicleta”, fue el más vendido de sus álbumes de estudio.

A través de un profundo recorrido de archivo y notas de época que reconstruyen las voces y los acontecimientos del momento te invitamos a recorrer junto a nosotros esta buena historia desde una mirada minúscula sobre un disco del rock nacional habitado por canciones que se propusieron despertar a un mundo dormido.


Parados en el medio de la vida

Hablar de Serú Girán es también hablar de la mítica revista El Expreso Imaginario – centennial, si te gusta la música y el arte y la ecología y la cultura, hacete el favor de googlearla –. Por aquellos años ’80 de lujurias y represión, la banda de Oscar Moro, Charly García, Pedro Aznar y David Lebón fue elevada y criticada en partes iguales por las plumas del Expreso. Aquí podríamos encontrar el germen de lo que García sintetizó con la ya mítica frase “Te amo, te odio, dame más”.

En la nota titulada “Tratamos de ver a Serú Girán”, Pipo Lernoud afirmaba: “Me parece que hubo un error. Aunque, pensándolo bien, quizá lo hicieron a propósito. Para la primera actuación. El Gran Salto al Vacío. Mandar a sus dobles por cuestiones de seguridad”.

Esta crítica no pasó desapercibida para la banda y en abril de 1980, dentro del marco de una nueva entrevista para la revista, los músicos se hicieron escuchar:

David Lebón: Me acuerdo cuando la música empezó en Buenos Aires, y yo leía las revistas y era todo hermoso todo a favor. Y lo que noto ahora no pasa sólo en el Expreso, pasa en todas las revistas: los periodistas hablan bien solamente de los músicos de afuera, y a nosotros nos critican. Critican mucho, siempre hay motivos: ese se peinó mal, o se le rompió una cuerda. Siempre hay algo.

Charly García: Por ejemplo la crítica de los “dobles” la acepto porque es un punto de vista cierto. Lo que pasó fue que no nos pudimos comunicar, hubo un malentendido gigante entre las expectativas nuestras y las de la gente y nos cruzamos. Y te digo que nos tomó un año hacer ese recital. La música salió bien, el sonido impresionante, pero faltaba “eso”. Era como que nosotros estábamos representando algo porque no entendíamos lo que la gente quería.

Fragmento de la nota “Desmenuzamos a Serú Girán”

“Trabaja en los recitales”

El Expreso se caracterizó por ser una revista federal que contaba con varios corresponsales a lo largo del país. Dentro de las plumas de la revista, se encontraba la de la cordobesa Patricia Perea, quien entró a la revista cuando le presentó a Pipo Lernoud una nota de su autoría sobre la incipiente escena rockera de Córdoba.  

A esta altura de la historia es conocida la historia de “cómo una crítica de un show de Serú” transformó a Patricia Perea en “Peperina”; el personaje de protagonista de la canción que da título al disco homónimo de García y compañía. La que quizá no sea tan conocida es la nota original de la periodista:

SERÚ EN GIRA BIS

“Por segunda vez en el año se presenta Serú Girán en Cba. Esta vez la cita se concertó el día 16 de noviembre en el club Municipal. Asistieron 2600 personas cada una de las cuales pagó $7000 por entrar. ¿Valió la pena? Rotundamente no. Participamos de un espectáculo decadente (Conste digo espectáculo y no concierto) en el cual García empleó más su cotizado tiempo en hacer híbridas cabriolas sobre el escenario que en usar sus teclados.  (…) El clima general no fue festivo sino histérico y bufonesco (quién es el caradura que se anima a llamar alegría a semejante farsa?) (…) Si Charly, a lo largo de de su carrera pretendió ser la Marilyn Monroe del rock francamente les digo que en Córdoba ya la ha emulado.

CHAU

PATRICIA PEREA

 PD: Popularizar una expresión musical, extraerla de un estrato marginal, no significa convertirla en un producto mediocre.

Extraído de la Revista Expreso Imaginario N°42 enero de 1980

Por supuesto que Charly no dejó pasar esta crítica y en la entrevista publicada bajo el título “Desmenuzamos a Serú Girán” expresó: “Yo quería hablar acerca de la corresponsal del Expreso en Córdoba. Para mí es alguien que no entiende nada de nada y sin embargo manda una carta al Expreso y se la publican. No sé; yo pienso que ustedes no piensan que Serú Girán es un desastre, que tocamos mal y engañamos a la gente”.  

Crítica más, elogio menos, la relación entre Serú Girán y El Expreso Imaginario siguió adelante y en sus páginas se adelantaron algunas de las nuevas letras que “la súper banda del rock nacional” preparó para su nuevo trabajo presentado en el Estadio Obras Sanitarias los días 4,5 y 6 de Septiembre de 1981.

El periodista Victor Pintos fue el encargado de cubrir la presentación del disco y bajo el título “Peperina – Serú Girán” sentenció:  “Sí, era para verlo. Porque Serú Girán volvió a Obras y nos mató a todos. Así de simple. La banda, compacta, potente, nos sacudió fuerte”.


Una chica que vivió la euforia de ser parte del rock

Quiero contarles una buena historia, la de la chica de la tapa del disco más vendido de Serú Girán. Quizá les sorprenda cuando les diga que no tengo idea quién es esta chica que quedó inmortalizada en el disco que vive en la biblioteca de mi habitación. Tengo algunas pistas que paso a compartirles directamente de la boca de Hilda Lizarazu que, como muchos saben, además de ser una de las voces de nuestro rock nacional es una gran fotógrafa y fue justamente esta faceta profesional suya la que la acercó al disco de Serú.

“Cuando regresé al país mi intención era poder desarrollarme profesionalmente como fotógrafa, así que empecé a trabajar en un lugar que se llamaba The Image Bank. Tenía diecisiete años, era empleada y un día aparecieron unas personas de un estudio de diseño y fotografía. Venían de parte de Grinbank. eran el diseñador Claudio Ponieman y, si mal no recuerdo, mi gran amiga y fotógrafa Andy Cherniavsky; estaban trabajando en el arte de un nuevo disco de Serú, que finalmente fue Peperina«.

Fotografía de Eva Maribel para Revista Minúscula

«La cuestión es que querían fotos de archivo y entre ellas estaba la de la niña que come unos frijoles con salsa, sobre un mantel, que finalmente fue la imagen de la tapa del disco. No recuerdo si esa chica era brasileña o ucraniana, pero sí sé que no era argentina (no fue una foto producida acá). La eligieron Andy y Claudio – aunque tal vez se la presentaron a Charly o a los cuatro y ahí recién dieron el visto bueno, no sé – y a mí me causaba mucha emoción que esa imagen, salida de ese lugar, fuera a convertirse en la foto de la tapa de un disco tan hermoso.

Tampoco sé a ciencia cierta si fueron en busca de una imagen con esos parámetros particulares pero intuyo que querían una foto de alguien joven, para relacionar la canción Peperina con la imagen de una chica.

Luego pasé a ser amiga y compañera fotográfica de Andy. Las cosas se fueron dando, eran mis primeras conexiones con gente que estaba abocada a la imagen y al rock”.

Hilda Lizarazu – “Serú Girán. La historia” de Walter Dominguez 

Otro paso en la ruta de crecer

Musicalmente hablando, Peperina es un disco sólido, compacto. Parafraseando a Charly, es un disco “cuadrado pero bien hecho”. Es probable que me gane el odio de algunos fanáticos por lo que acabo de escribir pero el término “cuadrado” lo usa Charly dentro de una comparación con “Bicicleta”. Se trata de dos discos que pertenecen a momentos diametralmente opuestos en la historia de la banda. Bicicleta tiene a “Canción de Alicia en el país” donde Charly hace gala de todo su genio para decir aquello que “no se puede decir” de manera que el público lo capte y la censura no entienda nada; mientras que en “Peperina” el mensaje es más directo y la única “censura” es un “bip” que los mismos músicos colocaron en los primeros versos de la canción presentación para demostrar lo grosera que puede ser la censura dentro de la música. 

Párrafo aparte merece Amilcar Gilabert,  el ingeniero de sonido que los acompañó en la aventura de transmitir frases para poder creer a quien los músicos bautizaron “No te mueras nunca”.

Once canciones conforman el último disco de la primera etapa de Serú Girán. Once temas que de alguna manera marcarían el adiós de la banda, el cierre de una etapa que daría paso a los discos en vivo y al posterior regreso del ´92 – y quien sabe si habrá algún otro, ojalá -.

Al consultarles sobre el disco, y sus sensaciones luego de la presentación los músicos explicaron:

David: Yo lo escucho en mi casa, y me gusta. Yo, por ejemplo, nunca tuve música en mi casa. Era un tipo que grababa un disco y no lo escuchaba más. Pero desde que grabamos “’Peperina”. Mirá, lo llevé a casa porque me dijeron que la pasta estaba muy bien. Y ahora lo escucho todo el tiempo. Estoy super-conforme, y eso es medio difícil para un músico.

Charly: Yo creo que Peperina atrajo a mucha gente que antes no estaba. Y creo que es, fundamentalmente, por cómo está el disco. Tiene una magia, o algo, que no tienen otros discos de acá.

Serú Girán: el sueño efectivo – Entrevista por Victor Pintos y Roberto Pettinato

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