AMBIENTE

Bajante histórica del río Paraná: joven ambientalista advierte los riesgos y pide prohibir la pesca

En los últimos años se registraron bajantes históricas en el río Paraná y el Instituto Nacional del Agua publicó ayer una alerta por la tendencia descendente que se extenderá en los próximos meses. En diálogo con Minúscula, el ambientalista correntino Luis Martínez explicó que, además de problemas para el comercio y el acceso al agua, está en riesgo la fauna íctica y es necesario protegerla.


La sequía es una de las caras visibles de los impactos de la crisis climática y es notoria en las vías navegables de Sudamérica. El caudal del río Paraná está teniendo bajantes históricas, y en el territorio argentino registra hoy el menor nivel en los últimos 25 años, intensificado por la escasez de lluvias significativas en la región.

Las bajantes y las crecidas son procesos naturales y cíclicos en cualquier sistema fluvial, pero despiertan alarmas cuando exceden los parámetros normales. El Instituto Nacional del Agua (INA) informó ayer una alerta por bajante del Paraná: “La tendencia descendente observada en los niveles va a continuar en las próximas dos semanas, con la probabilidad de continuar en las semanas subsiguientes. No se espera una mejora sensible en los próximos meses”. 

Además, aseguró que julio será un mes especialmente crítico, con afectación a todos los usos del recurso hídrico, especialmente la captación de agua para consumo urbano.

De acuerdo con Greenpeace, las actividades productivas, los desarrollos urbanos y de infraestructura, el cambio de uso del suelo y el manejo del agua han provocado una alteración del régimen hidrológico en la región. En este sentido, y ante los efectos del cambio climático, la cuenca muestra una dinámica que expone a la zona a situaciones de riesgo hídrico

Además, desde la organización activista Rebelión o Extinción Argentina explican que los incendios y la deforestación afectan directamente a la biodiversidad de los humedales y degradación de la tierra e influyen en los ciclos hidrológicos, afectando las variaciones en los caudales de los ríos.

Algunos de los problemas que suelen generar bajantes de este tipo son: la imposibilidad de navegación, el riesgo en la provisión de agua potable (por operatividad de las tomas de agua) y la concentración de contaminantes (por posible disminución de la capacidad de dilución de los efluentes cloacales).


Los riesgos para la fauna íctica 

Cuando hablamos de fauna íctica hacemos referencia a las especies de peces presentes en una región. El límite geográfico entre Argentina y Paraguay comprende tramos del río Paraná y del río Paraguay, conocidos como Alto Paraná y Paraguay Inferior. De acuerdo con la Comisión Mixta argentino–paraguaya del Río Paraná (COMIP), esta región contiene una diversidad de peces muy importante, con cerca de 200 especies. Allí se realizan actividades turísticas de pesca recreativa y deportiva, mientras que la pesca comercial está limitada espacialmente solo a las orillas de los ríos Paraná y Paraguay, y no está permitida en las costas de la provincia de Corrientes. 

En Corrientes, el joven ambientalista Luis Martínez, miembro y referente de Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de la mesa del consejo de jóvenes ambientales del Programa de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente, le puso voz a la defensa de esta fauna. El joven solicitó al Ministerio de Turismo y a la Dirección de Recursos Naturales de la provincia, a través de una nota presentada el 4 de mayo, la inmediata declaración de veda para prohibir cualquier tiempo de pesca en todo el territorio correntino, con el objetivo de conservar la fauna íctica frente a la extrema y continuada bajante del Paraná.

El ambientalista aseguró que la situación amerita una inmediata intervención sin la cual se podrían generar impactos severos sobre la biodiversidad del ecosistema. El reclamo surgió luego de que en junio de 2020, en plena bajante del río, el gobernador provincial Gustavo Valdés habilitara la pesca deportiva en todos los ámbitos de la provincia a través de la disposición Nº 123 de la Dirección de Recursos Naturales de la provincia. 

Martínez explicó que la situación del río es preocupante y que, si no se toman medidas de conservación y uso sostenible, “lo estaríamos llevando a la extinción”. Además, agregó que en tanto el río continúe bajo perjudicará la reproducción y el crecimiento natural de la fauna.

“No debemos olvidar que estamos en un período de invierno en el que no hay precipitaciones, y si las hay no son suficientes, por lo que las condiciones no son para nada favorables”, aseguró. 

Al no tener respuesta a la primera nota, en junio presentó un segundo pedido al ejecutivo provincial y denunció que “el Paraná es saqueado sin ningún tipo de control sobre nuestros recursos”.

Además, instó a recordar que para algunas especies es muy importante la altura del agua, no solo para su reproducción sino también para refugiarse en invierno, ya que que al estar en temporada de temperaturas bajas y con poco caudal de agua los peces pueden morir por falta de oxígeno.

“Las condiciones son preocupantes, si continúan pondrán en extrema vulnerabilidad a los peces y eso provocará una total masacre de nuestra fauna íctica”, concluyó Martínez. 

Para apoyar la causa se puede difundir información desde sus redes sociales y firmar esta petición en Change.org.

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