CINE

«Rocky», la historia que inspiró al mundo

“Otra noche, otro fracaso”, dijo y se dejó caer sobre la cama. Cerró la puerta sin levantarse y, estirando un poco el brazo, abrió la ventana. El departamento era tan pequeño que podía hacer todo acostado. Le fastidiaba no poder alquilar algo mejor tanto como el hecho de haber recibido nuevas negativas: “no sos lo que estamos buscando”, “nosotros te llamamos”, “no creo que tengamos algo para vos”. Lo había escuchado todo, pero estaba tan convencido de que existía un papel para él que no iba a dejar de buscarlo. No podía darse por vencido porque eso significaba renunciar a su sueño y darle la razón a los que le habían dicho que no podía.

Mañana se presentaría a una nueva audición y quizá ahí esté su oportunidad. Esa que venía buscando desde hace años. “Mañana será” pensó y manteniendo esa idea en mente buscó su cuaderno y empezó a escribir lo que sentía, todo lo que le era recurrente: los sueños por cumplir, los obstáculos que se presentan, todo lo que se deja para perseguir “eso” que solamente uno sabe que  es capaz de lograr. 

Al día siguiente audicionó y aunque el resultado fue el mismo que el día anterior, él no era el mismo, algo cambió. No sabía qué, pero por alguna razón, antes de retirarse dijo: “No sé si es importante pero, yo escribo”. Asombrado por su valentía, sintió que su voz por primera vez, sonaba más fuerte que todos los “no” que había recibido. Habrá sido por eso, por su valentía, por levantarse del golpe de la negativa que fue premiado. “Volvé mañana y vemos qué podemos hacer con tu idea”, le dijeron y supo que sí, que por fin estaba frente a lo que había buscado toda su vida: una oportunidad. 

Los que escucharon a nuestro desconocido fueron Robert Chartoff e Irwing Winkler, productores de cine, y en 1975 le dieron su primera oportunidad al desconocido de nuestra historia, porque leyeron un guión sobre un tipo común que tenía un sueño y todo lo que quería en la vida era una oportunidad. ¿El desconocido?  Sylvester Stallone y la película estrenada en 1976 y que celebra su aniversario número 45 es nada más y nada menos que Rocky


La idea

A Sylvester Stallone siempre le gustó escribir historias y los sueños no logrados estaban dentro de sus temas recurrentes. “Ese es uno de los momentos más difíciles de aceptar para las personas. Los sueños que no pudieron realizarse, tal vez porque nunca tuvieron una oportunidad”, explicó el actor detrás de Rocky Balboa durante una entrevista documental con motivo del 40 aniversario del film. 

Stallone, un aficionado a las peleas de boxeo, siguiendo la carrera de Mohamed Ali encontró en el cuadrilátero todo lo que necesitaba para escribir su guión. Esa noche el campeón estaba tranquilo porque peleaba contra un retador – permítanme la expresión – por el que “nadie daba dos mangos”. Tan confiado estaba Ali que aseguró noquearlo en el noveno round,  pero resultó que este retador, como Rocky en la ficción, resistió los golpes del campeón hasta el decimoquinto round y perdió la pelea por nocaut técnico.  A ese boxeador, llegado desde el fin del mundo, Ali lo reconoció como su rival más difícil. 

En tres noches de escritura frenética el primer guión de “Rocky” estaba listo. Aunque atravesaría varias modificaciones antes de llegar al celuloide.


Una oportunidad: ¿Sylvester qué?

Como se los había prometido, Sylvester llevó a Chartoff y Winkler su guión y después de leerlo los productores de United Artist mostraron mucho entusiasmo por la historia de Rocky Balboa, Adrian y compañía. Tanta era la emoción que empezaron a hablar de presupuestos para filmar y por supuesto pusieron un valor al guión escrito por el tal Sylvester.

Todo venía genial, hasta que el actor devenido en guionista debutante expresó sus ganas de protagonizar el film. Los productores no estaban interesados en él como actor. 

“Cuando les llevé el guión estaban muy emocionados con la historia pero no estaban interesados en que yo interprete a Rocky. No puedo culparlos. En ese momento Ryan O’neal, Burt Reynolds, Robert Redford, eran candidatos más atractivos. Podía entenderlo porque ellos estaban en la cima pero también sentía que una oportunidad como esa no iba a volver”, Sylvester Stallone en el documental por los 40 años de Rocky.

Los productores interpretaron que esto de “protagonizar” la película fue una estrategia de Stallone para conseguir un mayor precio por su idea. Por eso el ofrecimiento inicial de 25.000 dólares pasó a 100.000 para dejar contento al escritor y empezar cuanto antes la búsqueda del elenco. Lo que ellos no sabían era que el saldo en la cuenta bancaria del escritor era de 106 dólares. No le importaba el dinero, porque nunca lo había tenido, pero siempre había tenido y ahora más que nunca la convicción de que esta era su oportunidad y Rocky su papel.  

Como si jugaran a “El Estanciero” ofrecieron 175.000, luego 200.000 y después 250.000 dólares. La tentación era grande pero la convicción también. “La respuesta es no” por primera vez Stallone tuvo la última palabra. Un intento más: “360.000 dólares, ningún guión vale más que eso” dijeron y la respuesta fue: “se muy bien que si vendo este guión y se vende muy muy bien, pero no soy parte del trato voy a saltar de un edificio. Sin dudas me pondré frente a un tren”. 


El elenco

El presupuesto era bajo. Un millón de dólares para todo lo que había que hacer. Así que Sylvester intentó conseguir toda la ayuda posible, eso incluye por supuesto amigos y familia. “Mi hermano interpreta a un cantante callejero, mi padre es quien toca la campana durante la pelea. Mi primera esposa es la fotógrafa del plató. Tomó alrededor de 100 fotografías porque el presupuesto era bajo y de hecho fue la mejor fotógrafa que he tenido”. 

Burgess Meredith, quien interpreta a Micky, consiguió el papel a través de una audición. La prueba en cuestión la vemos en la película, es la escena presentación del entrenador en su gimnasio en la que Meredith habla con el personaje de Stallone y le dice que está desperdiciando su vida. Todo ese diálogo fue improvisado por el experimentado actor.

Por su parte Talia Shire – Adrian – y Carl Weathers – Apollo – aparecieron el mismo día. Según Stallone, Talia Shire consiguió el papel por la buena química que hubo durante las lecturas del guión mientras que Carl Weathers se apropió del papel de Apollo desde el primer momento.


El rodaje

Cuando llegó la hora de empezar a filmar, aquella fría madrugada del 5 de noviembre del ‘75 Sylvester no podía creerlo, ya no era un sueño, todo era verdad. Y según relató 40 años más tarde, el director le preguntó: “Sylvester, ¿estás listo?” y él respondió: “No, pero Rocky sí”.

La grabación en Filadelfia duró 10 días. Allí se realizaron los exteriores y la emblemática secuencia de entrenamiento que finaliza en las escaleras que hoy se conocen mundialmente como “Rocky steps». Gracias a la falta de presupuesto las escenas se filmaron en escenarios reales, a escondidas de los sindicatos ya que no había permisos para el rodaje y en una toma porque no había celuloide para repetir tomas.

El equipo de filmación viajaba en camioneta y cuando encontraban un lugar apropiado para filmar, por ejemplo, las escenas del entrenamiento, bajaban a Sylvester de la camioneta con una indicación: “Corré lo más rápido que puedas hasta que no puedas más”. 

Todas esas escenas en movimiento, filmadas a escondidas, fueron captadas por Garrett Brown con su invento “The Steadicam”, una cámara que revolucionó la industria del cine porque permitía realizar filmaciones en movimiento con una imagen nítida y estable. 

El 9 de enero del ‘76 en Los Ángeles el equipo comenzó los últimos 18 días de filmación en interiores. 


Un combate para revolucionar el cine 

En el cine anterior a Rocky muchas veces se vio boxeo en la pantalla grande pero se trataba de peleas lineales, digamos, un primer plano de personas lanzando un golpe detrás del otro sin gracia hasta que uno de los dos se cae. Stallone no sabía nada sobre la técnica del boxeo real pero sabía muy bien qué era lo que no quería mostrar en su película al momento de filmar la pelea y así se lo hizo saber al coreógrafo contratado para el momento de la pelea:

—¿Por qué no viene Carl y me golpea cuatro veces a la derecha? 

—Así no es como se hacen las cosas. 

—Bueno qué tal tres veces a la derecha 

—No. Solo seguí mis indicaciones. 

—Es que quiero intentar algo diferente 

—Muy bien, entonces renunció.

La solución para dejar atrás el momento incómodo – y la renuncia del coreógrafo – la propuso John Avildsen. Le propuso a Sylvester que escribiera exactamente lo que quería mostrar en la pelea. Así es que a lo largo de 32 páginas del guión, Stallone detalló minuciosamente como si fuera una coreografía de baile los pasos que Rocky y Apollo darían en el cuadrilátero. La pelea fue filmada después de seis meses de ensayo coreográfico en el “Grand Olympic Auditorium” en Los Ángeles a lo largo de dos días.


El momento de la verdad: La proyección del film

Veinticinco años después de su estreno, Sylvester Stallone explicó que él no tenía idea de que tipo de respuesta iba a generar Rocky en la audiencia. Si bien estaba convencido de que habían realizado una buena película, había muchas escenas con errores involuntarios producto de, en muchos casos, no poder realizar segundas tomas.

Cuando las primeras proyecciones  en las salas de Hollywood tuvieron lugar hubo una respuesta sorprendente para esos años: el público reaccionaba a la pelea como si fuera real. Lo que entusiasmó a su protagonista y lo llevó a pensar que había hecho un buen trabajo. 

Más allá de la buena recepción en esas primeras salas, la verdadera prueba de fuego era la proyección para la gente del Sindicato de Directores. 900 personas llenaron la sala de proyección del tercer piso entre profesionales de la industria: técnicos, críticos e invitados especiales.  

Esa noche, la respuesta fue diferente a lo esperado por su protagonista: no había risa donde se suponía que debía haberlas y la pelea fue recibida con apatía. Stallone, acompañado por su madre, no podía creer lo que pasaba; todos sus temores se hicieron realidad. Cuando la película terminó esperó que la sala se vaciara y mientras los espectadores se iban en silencio él volvió a experimentar el fracaso.

“No podía creerlo. De verdad hice mal las cosas. Me sentí humillado y me estremecí por eso. Salí de la sala junto a mi madre que bajó a mi lado los tres pisos por escalera. Cuando llegamos a la planta baja todo el público estaba ahí. 900 personas estaban esperando y al verme empezaron a aplaudir. A aplaudir de verdad”, manifestó.

Rocky fue la película más exitosa del año. Ganó tres premios Oscar incluyendo Mejor Película y recaudó 225 millones de dólares alrededor del mundo.

 “Eres una persona muy afortunada cuando puedes descubrir que el mejor amigo que has tenido es un personaje que solo surgió de tu mente. Alguien que siempre estuvo ahí cuando las cosas se ponían difíciles y nunca te abandonó. Así es como veo a Rocky, como mi mejor amigo”, Sylvester Stallone.

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