Un niño de ocho años, que nunca aparece en escena, es el endemoniado disparador de esta comedia que, por lo bajo, sensibiliza sobre distintas temáticas. Desde Minúscula dialogamos con Ignacio Pozzi, dramaturgo y director de «Revés en llamas» para desentrañar el mensaje detrás de esta propuesta humorística pero ingeniosa.
¿Quién no ha tenido que ir a la escuela de sus hijos para dar la cara por el mal comportamiento de la criatura? Bueno, Revés en llamas transcurre en la dirección del colegio de Marquitos.
“La obra habla de crianza y sobre cómo los entornos tóxicos pueden influir en el comportamiento de un niño de ocho años”, adelanta Ignacio Pozzi, dramaturgo y director de la obra.
Los padres de Marquitos están separados y ambos están citados en la escuela. El padre va con su novia actual y la madre va sola, pero empoderada ya que alardea su romance con un famosísimo jugador de tenis.
Este dato no es menor para la escandalosa directora y el psicopedagogo del colegio, quienes programan diferentes reuniones con la intención (y el cholulo deseo) de que el deportista pueda participar en alguna.

Revés en llamas, entre otras cosas, echa luz sobre la institución escolar y los “peligros de que sean manejadas por gente no tan equilibrada”, siempre manteniendo el humor como premisa fundamental.
Siempre que se diga con humor resulta más liviano, así es esta propuesta, que nos ofrece humor desde dos aristas: mucho desde lo dialogal y también desde lo corporal.
Ese caballo de troya nos penetra despertando carcajada tras carcajada, pero dentro de aquella carcasa humorística se encuentra el contenido dispuesto a sensibilizar sobre diversos temas.
“Nos interesa contar las relaciones entre personas. Tocar temáticas como los embarazos no deseados, las maternidades y paternidades no deseadas”, agrega Pozzio.
Los personajes están encarnados de manera honesta y el vínculo escénico entre los actores es tan fluido que la calidad del género humorístico (que requiere versatilidad) se sostiene de principio a fin.
La iluminación también es responsable de los aciertos en Revés en llamas, ya que sostiene la atmósfera de interior de aquella alocada dirección de colegio.
“Priorizo que mis obras sean atravesadas por la risa. Ya que el espectador se traslada hasta el teatro y nos brinda su tiempo y su atención, lo mejor que le puedo devolver es el hecho de que la pase bien por un rato”,
concluye el director.
Una obra para visitar predispuestos a reír, pero también para afinar la atención al guión entrelíneas. Se está presentando todos los sábados en Teatro El Grito y podés adquirir tus entradas en Alternativa Teatral.

FICHA TÉCNICA
Dramaturgia y dirección: Ignacio Pozzi
Elenco: Camila Cahn; Camila Glasserman; Luis Gritti; Milagros Martino; Sergio Zanardi
Escenografía: Belén Parra
Diseño sonoro: Ramiro Saá
Diseño de Iluminación: Belen Rivero
Asesoramiento de vestuario: Belén Parra

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