MICRORRELATO

10 – Compartamos la carga

Si compartimos  la alegría, las victorias, las penas, los tropezones… Si compartimos la vida, compartamos la vida.

Compartamos el peso de la mochila y vayamos los dos igual de livianos. Igual de cargados. No seamos indiferentes a todo lo que nos pasa cerca.

Adelantate a lo que necesito no por sumisión ni redención, si no por querer que todo me sea más fácil, y porque sabés lo que me hace bien.

Queré a mis amigos, aceptá a mi familia… No por obligación, si no porque ellos también tienen adentro suyo un pedazo importante de mi y de mi historia.

Dame el empujón que a veces necesito. Jugá siempre en mi equipo. Cuando me equivoque en algo hacé un chiste, y después ayudame a remediarlo.

Pensá salidas para mis laberintos. Sé paciente con todo eso que no tengo solucionado. 

Quereme cuando siento que soy perfecta, y cuando pienso que no sirvo para nada. 

Quereme en mis días radiantes, y en mis días de lucha interna.

Queré todo conmigo, que yo también quiero todo con vos.

Y si resulta que no, que todo lo que antes te gustaba ahora ya no. Si ya no me elegís… Si ya no te elijo. Si pensás que en tu mundo ya no encajo tené la valentía para decírmelo. Charlemos, brindemos, lloremos, enojémonos. Y después sonriamos… Porque todo lo que alguna vez quisimos, por fortuna, sucedió.

Lo que vivimos nunca es en vano. Que el miedo no te robe nunca la posibilidad de entregarte al amor y de aprenderlo.

Deja un comentario